martes, 7 de marzo de 2017

Boston Cream Pie

¡Hola a todos! Otro martes por aquí y ya teníamos ganas de hacer una tarta, pero una de las chachis, de las que tienen capas y son graaaandes. Una tarta de las que ya se te llena la boca solo de pensar en ella. Hacía tiempo que había visto ésta que vamos a hacer hoy, la Boston Cream Pie, en un programa de recetas americanas y me pareció fabulosa, sencilla y que a casi todo el mundo, por no decir a todo, le puede gustar.

Victoria Sponge cake + crema + ganache de chocolate

Esa es la combinación, que parece muy refinada con el nombre en inglés pero que no deja de ser un bizcocho super esponjoso con crema y chocolate.

Normalmente cuando vemos que una receta americana lleva el nombre de "pie" se nos vienen a la cabeza esas tartas de base de galleta, masa quebrada u hojaldre, pero en esta ocasión no es así. Esto tiene su historia.

Cuando ésta tarta se comenzó a preparar en Estados Unidos no había lo que ahora se llaman moldes para "layer cake", esos que son bajitos y redondos que se usan para hacer las tartas con varías capas como ésta, por lo que utilizaban los moldes para "pie". Y por esa razón tan tonta se quedó con ese nombre.

Por otra parte podemos creer que es un postre típico de Boston, pero tampoco. Parece ser que el nombre de la tarta es una mentira en si misma. Lo que hoy conocemos con Boston Cream Pie derivó en su día de la tarta Victoria Sponge Cake (si, el tipo de bizcocho que se utiliza), que se llama así por ser uno de los postres favoritos de la Reina Victoria de Inglaterra. Resulta que en un viaje que hizo a Estados Unidos, un periódico neoyorquino publicó la receta de este postre, que era algo diferente, en vez de cubierto con chocolate estaba adornado con azúcar glas. Tiempo después fue cuando el Chef M. Sanzian, que trabajaba en la cocina del Boston's Parker House Hotel, hizo la modificación de añadirle la ganache de chocolate (si, ganache es femenino jaja). Y así, con esta serie de acontecimientos nació esta tarta como la conocemos hoy en día. ¡Ah! y se me olvidaba otro dato curioso, además se convirtió en el postre oficial de Massachusets. ¿Qué os parece? ¿Todo un poco lioso verdad? En realidad, aunque la historia es muy interesante, lo que hoy nos interesa es poder saborear este manjar. Y para ello os traemos la receta de esta peculiar tarta.

INGREDIENTES

Bizcocho Victoria Sponge Cake:
225 gr. de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
225 gr. de azúcar
4 huevos
1 cucharadita de esencia de vainilla
200 gr. de harina de repostería
25 gr. de maizena
1 cucharadita de levadura química
4 cucharadas de leche

Crema pastelera sencilla:
1 sobre de Flanín El Niño (la misma crema que utilice para la tarta de crema)
4 cucharadas de azúcar
3 vasos de leche fría
3 huevos

Cobertura de chocolate:
150 ml. de nata de repostería
150 gr. de chocolate para postres
1 nuez de mantequilla (opcional)

PREPARACIÓN:

Bizcocho Victoria Sponge Cake:
Comenzamos con el bizcocho, ya que tendremos que dejarlo enfriar para poder montar la tarta. Yo lo hice la noche anterior.

En un bol blanqueamos la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar. Nos tiene que quedar una mezcla blanquecina y suave.

Añadimos los huevos de uno en uno para que se integren bien y después añadimos la vainilla.

En otro bol tamizamos la harina junto con la maizena y la levadura. Cuando lo tenemos lo añadimos a la mezcla anterior e integramos bien. Finalmente añadimos la leche.

Nos tiene que quedar una masa suave y esponjosa. La dividimos en dos moldes redondo y bajitos, se suelen llamar moldes para layer cake, y lo horneamos a 180ºC durante unos 25 minutos. Recordad que el horno siempre hay que precalentarlo antes de meter los bizcochos.

En el caso de que no tengáis dos moldes bajitos, o uno y que lo hagas de dos veces pero es un coñazo, podéis hacerlo en uno alto normal y después corta el bizcocho a la mitad.


Crema pastelera sencilla:
Como puse en los ingredientes, es la misma crema pastelera que hice para la tarta de crema tostada. Primer hay que integrar los huevos con el contenido del sobre y el azúcar. Después añadir la leche y revolverlo bien. Lo ponemos a fuego medio y sin parar de revolver con unas varillas esperamos a que empiece a hervir. Retirar y dejar enfriar para poder rellenar la tarta.

En este caso añadí 1/4 de cucharadita de canela a la mezcla ya que en nuestra casa nos gusta mucho, pero no es necesario.

Ahora lo dejamos enfriar tapado con un papel film para que no se cree una capa dura y seguimos con los siguientes componentes.


Cobertura de chocolate:
En un cazo ponemos la nata y el chocolate troceado. Lo ponemos a fuego medio para derretir el chocolate. Cuando tengamos una salsa de chocolate sin grumos, ya fuera del fuego, añadimos la mantequilla y revolvemos para que se derrita. Esto sirve para que de más brillo, pero al igual que la canela en la crema pastelera, es opcional.


Ahora que lo tenemos todo listo empezamos a montar nuestra tarta. Primero preparamos los bizcochos cortando la parte abombada para que queden perfectamente lisos y así poder poner uno encima del otro sin correr el riesgo de que se nos desparrame la tarta una vez hecha.


Sobre una base ponemos tanta crema como nos sea posible. La verdad que con esta receta nos va a sobrar bastante crema que podemos aprovechar en otras recetas, o comer a cucharadas.


Colocamos encima el otro bizcocho. Como truco recomiendo poner la parte por la que hemos recortado hacia abajo y así nos queda la parte más lisa hacia arriba.


Cubrimos por encima con chocolate y dejamos que caigan unos chorretones por los lados. Esta tarta no hay que cubrirla perfectamente  si no que los chorretones son característicos. En mi caso  me emocioné con el chocolate y le puse mogollón, así que casi la cubrí. No hay remedio para mi amor por el chocolate, así que no me pude resistir jajaja. Pero ya sabéis, las recetas están para seguirlas hasta cierto punto y después amoldarlas a nuestros gustos personales, al fin y al cabo somos nosotros quienes nos lo vamos a comer, ¿no?


Y así es como quedó esta tarta tan sencilla, pero que maaadre mía, hacia mucho que no repetía y me tomaba dos porciones de seguido. Igual fue porque llevaba mucho tiempo sin comer tarta y estaba ansiosa pero me dio tal felicidad que no me pude resistir. Es super sencilla, no es más que bizcocho, crema y chocolate pero en realidad es una combinación perfecta. No tengo fotos del corte ni fotos bonitas haciendo un montaje porque una vez que nos pusimos manos a la obra ni nos paramos a pensar en las fotos, nos la devoramos.


Hasta aquí la receta de hoy con su historia incluida, lo que ha hecho que el post se nos alargue un poquito, pero siempre es curioso saber estas cosas, ¿no?

Por cierto, se que últimamente uso mucho la crema pastelera fácil, la de sobre, pero os prometo que sin tardar mucho tendréis en el blog una crema pastelera casera :)

¡¡Feliz martes!!