martes, 7 de febrero de 2017

Pavlova de fresas

¡Comenzamos nuevo mes! Hola febrero, venimos a llenarte de recetas deliciosas :D

Con la entrada de febrero sabemos que se acerca San Valentín, y con ello todo se vuelven corazones, escaparates llenos de los regalitos perfectos, canciones románticas, fruterías a rebosar de fresas... Vamos, un mar de tentaciones... Pero en realidad eso no es lo que importa, no hace falta buscar el regalo perfecto, reservar mesa en el restaurantes más caro y dejarse medio sueldo en un solo día. San Valentín está para celebrar el amor, y que mejor que una cena romántica en casa con la gente que más queremos, nuestra pareja, nuestros amigos (hay quien prefiere a "San Solterín", toda excusa es buena para celebrar), nuestros hijos si tenemos (no hay mayor amor que ese)... con quién sea. Pero bueno, también digo que San Valentín no es el único día para celebrar el amor, si no que eso debería hacerse todos los días, pero como dije antes, toda excusa es buena para celebrar y esta oportunidad no la vamos a dejar pasar.

Aprovechando que las fruterías se llenan de fresas o fresones es la nuestra para comprar las primeras del año, aunque igual está más caro el kilo de fresas que el oro... Aun así nos hemos lanzado a la piscina y hemos ido a por unas pocas para hacer una rica y suave Pavlova de fresas, y si no os gustan o no queréis pagar un precio mayor al que estáis dispuestos, pues siempre se puede usar otra fruta ;)

Aquí os dejo, después de parlotear como una cotorra, con la receta.

INGREDIENTES:

Merengue:
4 claras de huevos grandes (aprox. 155 gr.)
1 taza de azucar glas (aprox. 140 gr.)
1/2 cucharadita de esencia de vainilla
1 cucharadita de vinagre blanco
1/2 cucharadita de maizena

Crema chantillí
200 ml. de nata para montar
20 gr. de azúcar

Decoración:
Fresas

PREPARACIÓN:

Primero precalentaremos el horno a 130ºC.

En un papel de horno dibujamos un círculo de unos 18 centímetros de diámetro. Esto después nos servirá para usarlo de guía al extender el merengue para hornearlo. Tenemos que ponerlo del revés para que la tinta no toque el merengue, al ser tan fino el papel veremos bien la marca.



El merengue
Batimos las claras a punto de nieve mientras le añadimos poco a poco el azúcar y la vainilla. Una vez montadas las claras le añadimos el vinagre y la maicena y lo integramos con movimientos envolventes.

Esparcimos el merengue en el papel de horno respetando el dibujo del círculo. Lo haremos dejando los bordes más altos que el centro, un poco en forma de nido, para después poder llenarlo con la crema chantilli. Lo horneamos una hora o hasta que el merengue esté bien hecho, apagamos el horno y dejamos el merengue dentro hasta que esté a temperatura ambiente. Así evitaremos un cambio brusco de temperatura que podría afectar al merengue, no queremos que se nos agriete.



La crema chantillí
Batimos la nata bien fría hasta que esté semi-montada. Añadimos el azúcar y terminamos de montar.


Toca montar nuestra Pavlova. Ponemos en una bandeja el merengue horneado y esparcimos la crema chantillí por encima. Sobre la crema colocamos la fresas.



Como podéis ver no me quedó un merengue super blanco, esto puede ser por dos cosas. Una, el extracto de vainilla no es incoloro, por lo que le da algo de color amarillento. Esto se puede solucionar usando una esencia sin color, pero en mi caso yo no tenía, u omitiendo este ingrediente, según el gusto personal. Por otro lado, si fuese el caso de que se nos tuesta demasiado en el horno, podemos cubrirlo con papel de plata para protegerlo. Para esta segunda recomendación hay que estar pendiente y que no se te vaya el santo al cielo y te pase como a mi que de repente me sonó la alarma de que ya llevaba una hora en el horno y a mi me parecieron 10 minutos.



Antes de despedirnos hasta la semana que viene me gustaría contaros un poco la historia de este postre. Este pastel crujiente por fuera y cremoso por dentro se llama así en honor a Anna Pavlova, una bailarina de ballet rusa de principios del siglo XX. Se cuenta la historia de que un chef de un hotel neozelandés, donde se alojaba la famosa bailarina durante su gira, creo esta delicada tarta para sorprenderla. Esta primera elaboración en su honor estaba hecha de merengue y frutos secos.

Por último, deciros que podéis ver en nuestro canal de YouTube un vídeo de cómo hemos hecho ésta tarta. Espero que os guste y nos comentéis qué os parece, toda crítica nos ayuda a ir mejorando poco a poco :)

Ahora si, ya me despido hasta el martes que viene, martes de San Valentín.




 Muack ;)